El otro día leía a una amiga, que decía tener miedo al futuro, al devenir, sentía que su pasado la amenazaba, entonces me pregunté si sentía que mi pasado me amenazaba, o más bien que es lo que sentía respecto a mi pasado o bien que siente él por mi, siento que no me amenaza, es más me hace falta, quedó guardado junto a mi antigua vida, en algún lugar mas allá de las montañas, los mares y el océano, creo que mi pasado está cuidando aquella vida que ya no está, esa vida que decidío darle arte y parte a una nueva, que apenas estoy dejando comenzar.
Una vida nueva donde primero tuve que aprender a caminar, quizás con temblores en las piernas, buscando en las personas que estaban a mi alrededor un muro donde apoyarme para no caer. Pero de a poco estoy realcanzando la seguridad perdida, la fe extraviada, estoy aceptando esta nueva vida, que fuera de todo fui yo quien la eligió, mi corazón está encontrando la calma, que en un momento creí no volvería más.
No puedo negar que extraño mi antigua vida, sobre todo a la familia y amigos, más que a mis malas costumbres, mis vicios, el caos que solía tener en mi cabeza, estoy aprendiendo a vivir con disciplina, palabra que antes era abosolutamente desconocida para mi, estoy construyendo nuevos sueños, reinterpretando el significado que tiene la palabra primer mundo, creo que quiere decir que es el mundo donde coexisten hasta 10 mundos en si mismo, no uno más desarrollado.
Pero ante todo estoy creciendo, como hombre, como persona, como espíritu, ya logré parte importante de un gran sueño y me siento feliz por ello, pero aprendí que los sueños no son como las maripozas, no viven sólo un día, son eternos porque existen más allá de uno mismo.
Tarde de Marzo, al inicio de la Primavera, Trento, Italia.


tupendo po amigazo!!!
ReplyDeletesigue
sigue caminando!!!
TQM!
DANA.-